Al·lèrgies i problemes respiratoris. Testimoni Isa Ballesteros

Problemes respiratoris i al·lèrgies

Escribo para contar mi caso. Por si tras leerlo alguno se puede librar de pasar por todos los niveles de medicalización por los que fui deambulando hasta llegar a la solución más eficaz, que siempre fue la más sencilla.
Desde bebé tuve problemas con los mocos. Con 6 meses ya me dieron mi primer mucolítico. Pasé por muchas, muchísimas infecciones de vías respiratorias y oídos. Me operaron de vegetaciones a los 5 y seguí exactamente igual (mi madre, en broma, decía que quizás no llegaron a quitarme nada…).
Conforme crecía y tras la llegada de la menstruación se me multiplicaron las alergias (al gato y el olivo se sumaron, caballo, perro, gramíneas, cupresáceas polvo y hasta al hongo de la humedad). Y teniendo mi sistema inmunológico tan “sensible” imaginaros los problemas respiratorios que llegué a tener. Me pasé más de una década con sesiones de aerosoles, y aun así mi sinusitis “crónica” siempre me acompañaba. 
Era una chica activa y deportista. Vivía ahogada a cada esfuerzo físico y con el Ventolin en la mochila, pero tiraba. Nunca a gusto del todo con mi cuerpo por mis mocos y mis inflamaciones con infecciones de garganta y oídos. Tenía unas toses tan fuertes por las noches que había temporadas que mi cuarto olía a cebolla. Y yo aprendí a dormir aún con mi cuerpo tosiendo a todo volumen.
Me puse vacunas durante 10 años con descanso de dos años en medio para mis alergias más fuertes, con el efecto de “solo” estar congestionada y no llegar a ataques de asma por andar por la calle. Aun así, tres veces me han tenido que poner urbason en intravenoso y dosis de Ventolin en urgencias entre los 18 y los 26 años. Quedarme afónica por el atasco y la inflamación que tenía me ha pasado muchas más veces.
Y en una de estas, me cambio de domicilio y cambio de médico. Y va y me toca uno que aparte de saber de medicina “occidental”, la que sabían todos los otros que ya visité, sabe de homeopatía. Y tras mi frase “a no, yo es que siempre tengo que tomar un mucolítico por las mañanas sino todo se empeora” me preguntó “¿Y por qué?”. Tras mi resumen de mis luchas durante 26 años con mis mucosidades y mis alergias, este doctor me dijo ” y si pruebas con Allium cepa composé”. Y a mi cara de ignorancia contestó “es un medicamento homeopático, no tiene efectos secundarios…” 
Y ya llevo 3 años y medio sin ahogos. Se acabaron las sesiones de aerosoles, no me he vuelto a quedar afónica y mucho menos a tener crisis de pinchazo de urbason. ¡Se han ido las toses nocturnas! (Pueden dar fe familiares y vecinos). Y sobre todo soy feliz si llueve, si hace sol, si estamos en época de cupresáceas, de gramíneas o en un altillo lleno de polvo y humedad sacando trastos viejos. Puedo ir a visitar el campo sin meterme chute de antihistamínicos previo.
Y si, bienvenida sea la homeopatía a mi vida. Porque me da igual si ciertas esferas necesitan más datos “objetivos”, con estos medicamentos, me da igual si aquí seguimos en algunos colectivos cerrados a otras intervenciones. Para mí y mi familia, la homeopatía nos está viniendo estupendamente, contamos con una herramienta más para apoyarnos cuando nuestros cuerpos se quejan. Y sí, yo solo puedo decir que funciona, vaya que si funciona.